¿Quién soy?
Mi nombre es Arturo de Jesús Grijalva Elizalde y nací en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, el día 4 de febrero de 1990, mis padres son René Grijalva Escalante y María Elizalde Barraza, soy el mayor de tres hermanos y he vivido casi toda mi vida en Los Mochis, Sinaloa, ciudad de donde son originarios mis padres.
¿Cómo soy?
Cuando era un niño pequeño, mi abuela y un tío, hermano de mi padre, siempre me leían cuentos o bien me regalaban libros de cuentos con ilustraciones, mi tío, que es músico, siempre me llevaba con él a los eventos de la Orquesta de Jalisco. Desde entonces mi infancia se vio marcada por esos gustos culturales que mi familia me compartía y mis recuerdos de infancia pasan a ser diferentes a los de los demás niños que conocía, todo esto, me volvió un tanto solitario e introvertido, no recuerdo haber tenido amigos en la niñez, solamente mi imaginación y los libros.
Con el paso del tiempo he desarrollado una personalidad que tiene que ver mucho con lo que anteriormente menciono, me convertí en una persona que se pasa el día pensando, al que le gusta cuestionar las cosas y estudiarlas, mis pasatiempos son el cine, la música y hasta hace poco consideraba como mi principal pasatiempo a literatura, la cual he decidido abandonar como hobbie y tomarla como mi profesión para toda la vida.
Considero que muchas de mis mejores virtudes son también mis mayores defectos, y que tengo muchos defectos que para nada son virtudes, por lo tanto soy una persona muy defectuosa, también puedo definirme como una persona muy contradictoria, me gusta la perfección y a veces trato de buscarla mucho afuera, pero no trato de lograrla en mi, hay muchas ocasiones en que si me exijo demasiado, pero esto, conjunto a mi mayor defecto que es la desidia, hacen que los resultados de lo que hago no me causen mucha satisfacción, puesto que me molesto por no lograr la perfección, pero muchas veces se debe a que deje mi labor para lo último y no tuve el tiempo suficiente para lograr un buen trabajo.
De momento no trabajo en ningún lugar, aunque anteriormente lo he hecho, así pues mi vida la dedico únicamente a estudiar, divertirme un poco, mis pasatiempos y buscar cosas que den sentido a mi vida. Me gusta leer casi de cualquier cosa, a excepción de los libros de superación personal pues, me parece un poco tonto que la gente necesite que alguien más le “eche porras”, más cuando la persona que te está alentando a través de un libro, no lo hace con la principal intención de ayudarte, sino porque ese tipo de textos vende. Me agrada ver películas, e incluso he considerado la idea de dirigir cine en un futuro. Ya que los cúmulos de personas me ponen de malas, no me gusta salir mucho a fiestas, por eso prefiero salir a reuniones con amigos, pocas personas y todas conocidas.
Decisión vocacional
Decidir lo que uno quieres estudiar, a lo que quiere dedicar su vida, no es algo fácil, sin embargo desde que estudiaba en la preparatoria ya estaba decidido sobre lo que quería estudiar. Sobre pocas cosas he estado tan seguro como del hecho de que lo que yo quería estudiar era letras, si lo pienso bien, hay muchas cosas que me gustaría saber o aprender, pero no como carrera, sino como pasatiempo, la única carrera que he pensado que me gustaría estudiar es esta, y aún ahora dudo que con el paso del tiempo pueda cambiar de opinión. Pese a estar tan decidido desde hace tanto tiempo, mi decisión se la comunique a mi padre hasta poco tiempo después de haber entrado al tercer año de preparatoria, y su primer reacción fue justo como lo esperaba. A mi padre le gusta la cultura y las artes, pese a haber estudiado sólo la primaria, pero se caracteriza por preferir las cosas técnicas, hay que agregar que se dedica a la herrería, y tiende más hacia las ingenierías, la arquitectura o las matemáticas, nunca criticó que me gustara la literatura o las lenguas, aún así intento convencerme que estudiará algo más, después de la charla la conclusión no fue del todo negativa, me dijo que yo estudiaría lo que me gustará y que creía que era lo más pertinente, estudiar algo que yo quisiera, pero que tuviera en cuenta que sería mejor que estudiará algo práctico, algo con mayor campo de trabajo, quizá algo que tuviera que ver con su trabajo, así podíamos ayudarnos mutuamente, agradecí su sugerencia, pero le dije que estaba seguro de lo que quería hacer, ya resignado me dijo que estaba bien, que incluso era buena elección puesto que no era una carrera con sobrecupo como otras más comunes, quedaba resolver un problema, ¿En dónde estudiaría dicha carrera? En Los Mochis ninguna universidad la imparte, entonces supe que en la Universidad de Guadalajara si existía, y siendo originario de la ciudad, y viviendo mi abuela en la misma, pues quedó arreglado, estoy estudiando lo que quiero, en el lugar que me gusta, ahora sólo espero que mis expectativas se cumplan.
Expectativas del curso
Previo a iniciar el curso creo que mis expectativas eran altas, anteriormente en secundaria o preparatoria no había llevado ninguna clase que sólo fuera sobre expresión oral y escrita, además creo que es muy importante saber expresarse de manera correcta, ya sea por escrito o hablado, mis expectativas fueron cumplidas, el profesor, el cual al principio se antojaba demasiado estricto, pues si lo es un tanto, pero ha llevado el curso de manera muy interesante y sobre todo nos exigió, lo que nos ha llevado, o al menos a mí, a aprender bastantes cosas que me ayudan a expresarme de una mejor manera.

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